La caja de los juguetes

Un cuento musical pleno de ternura y humor

A partir de las obras musicales La boîte à joujoux de Claude Debussy y André Hellé, The children’s corner  y The little negro de Claude Debussy

Dramaturgia, diseño escénico, vídeos y puesta en escena: Enrique Lanz

Las cajas de juguetes son como las ciudades y quienes viven en ellas sienten y padecen como las personas…
Una muñeca de trapo, bailarina, despierta a medianoche e invita a bailar a todos los juguetes que viven con ella dentro la caja. Aparecen un oso de peluche, un tentetieso, un batallón de soldaditos, un elefante sobre ruedas, un perro salchicha, piezas de arquitectura, un cocodrilo y un largo etcétera de juguetes. Entre todos ellos la muñeca prefiere a Polichinela, el títere de guante popular, porque él es mejor bailarín. La muñeca y Polichinela se hacen novios, pero no consiguen compartir los mismos sueños ya que él no la trata correctamente. Para defender a la muñeca de Polichinela, interviene un soldadito de madera que siempre la ha amado de verdad. Esto desencadena una batalla entre juguetes: por un lado Polichinela y sus amigos los títeres Pierrot y Arlequín, y por el otro el soldado y su batallón. Ambos bandos pelean con dados, pelotas y bolas de papel. Todo es un juego pero el soldadito termina roto y deshecho. La muñeca lo ayuda, lo salva, y finalmente entre ellos surge el amor. Se casan y construyen un teatrito de papel, de juguete, donde vivir en paz nuevas aventuras…

EL ESPECTÁCULO
Enrique Lanz crea un espectáculo tomando como referencia no solo La boîte à joujoux, sino también otras obras de Debussy como The children’s corner y The little negro.

Esta versión de Lanz y Etcétera cuenta con un pianista, una actriz, cuatro titiriteros y numerosos títeres; todo esto acompañado de proyecciones de vídeo y una gran cantidad de juguetes animados. Como en otras creaciones de la compañía, en este montaje también se utiliza el recurso de una historia dentro de otra, en este caso la de una acomodadora del teatro que recibe al público y comienza a contarle sobre los detalles del edificio. En medio de esas explicaciones recuerda al antiguo escenógrafo que trabajaba allí, y que tenía como pasatiempo construir juguetes, de los que todavía quedan muestras.

Con la complicidad del pianista y del propio público, la acomodadora comienza a abrir cajas de juguetes, para explicar lo que hacía el escenógrafo, recuerda una de las historias que él contaba y la comparte con el público: la de la caja de los juguetes, una fábula de amor entre una muñeca bailarina y un soldadito de madera.

Como es ya una constante en el trabajo de Etcétera, el espacio, los decorados y los títeres, albergan numerosos trucos, sencillos pero eficaces, de forma que nada es lo que parece y todo se transforma mágicamente ante los espectadores. Las cajas, previamente tapadas, se van desvelando poco a poco ante la mirada del público. Se abre, cierran, y de todos los rincones surgen juguetes. Los juguetes son títeres que responden a técnicas diferentes. Están diseñados a partir de juguetes reales de los años 20 y 30 del pasado siglo: mecanos, peluches, juegos de arquitectura, soldaditos, pelotas, tentetieso, etc.

Diversas proyecciones de vídeo se empastan con la escenografía. Lo que vemos en ellas son también juguetes o juegos de entonces -molinillos de viento, móviles, figuras de papiroflexia un teatro de papel- totalmente imbricados en el decorado y la dramaturgia de la obra.

En el espectáculo hay guiños a la propia historia del teatro, se habla de escenografías, de personajes clásicos, de teatro de papel, y finalmente es un teatro donde los protagonistas deciden quedarse a vivir…

La fábula original es sumamente sencilla. Sin embargo, Etcétera la enriquece haciendo una interpretación contemporánea de este cuento clásico. Se enfatizan valores como la no violencia, la inutilidad de la guerra, la fuerza del juego, el poder del amor. También se ofrece un posicionamiento sobre la igualdad de géneros. Por un lado la muñeca no acepta los tratos incorrectos de Polichinela. Por otro lado se revierte la fórmula del héroe que salva a la dama, pues aquí es la muñeca quien deviene la auténtica heroína, quien realmente salva al soldadito.

Títeres, objetos, sombras, proyecciones de vídeo, un pianista y una actriz, se ponen al servicio de una obra musical de referencia en las composiciones del siglo XX y y ofrecen una versión contemporánea para los niños y las niñas de hoy.

“Las piezas de Etcétera tienen siempre un importante sustrato cultural, relacionado con la música clásica; visualmente, son maestros en el manejo de marionetas; pero lo más importante es que ninguno de sus espectáculos se parece al anterior. En este caso, creo que se avanza: por un lado es el más teatral de los que he visto hasta ahora, con un texto, una historia, unos personajes principales; por otro lado, las habituales (fantásticas) marionetas se complementan con técnicas de cámara oscura y sobre todo un interesantísimo trabajo audiovisual. El resultado es una vez más una delicia de color, de movimiento, de originalidad. Y también una excelente ocasión de acercar a los pequeños y disfrutar con la música de Debussy.

Blog Público, Madrid, La caja de los juguetes de Claude Debussy /Enrique Lanz

El argumento de “La boîte à joujoux” ha sido llevado a escena cientos de veces, al cine animado, se ha traducido a varios idiomas, sin aportes novedosos, sin regalar más que la simple anécdota. Sin embargo, este espectáculo de Etcétera propone un alto nivel de calidad estética. Disfrutar de este brillante relato contado con marionetas me da una lección sobre lo que es verdaderamente importante: no solo el qué nos cuentan sino el cómo lo hacen. Me resultó un viaje fascinante e intuyo que al infante también, dadas las copiosas reacciones que de la platea surgieron a lo largo de la función.

Artezblai, Érase una vez, por Roger Fariñas Montano

Ficha artística

De: Enrique Lanz
A partir de las obras musicales: La boîte à joujoux de Claude Debussy y André Hellé, The children’s corner y The little negro de Claude Debussy
Dirección de escena, escenografía y títeres: Enrique Lanz
Iluminación: Lía Alves
Ayudante de dirección: Yanisbel Victoria Martínez
Coreografías: Carina Martín
Producción: Etcétera (con la colaboración de la Junta de Andalucía)
INTÉRPRETES
Pianista: Alexis Delgado
Actriz: Yanisbel Victoria Martínez
Titiriteros: Araceli García, Rocío España, Carlos Montes, Migue Rubio
REALIZACIONES
Construcción de escenografía y títeres: Enrique Lanz,
Carlos Montes y Óscar Ruiz
Post-producción de vídeos: Merlí Borrell
Sastrería: Raquel Vaquero

Prensa

Público, Madrid, “La caja de los juguetes de Claude Debussy /Enrique Lanz”.

Ideal de Granada, “La magia habita en el sótano”, por Andrés Molinari

Granada Hoy, “Soñar con las manos”, por Mónica Francés

Granada Hoy, “Los amigos de Lanz”, por Brígida Gallego

El Diario de Cádiz, “Los títeres de Etcétera se asoman al Teatro Falla…”, por J.A.L.

Revista de la Unión de Actores, Madrid, “El desván de los juguetes, el inicio de una afición”, por Antonio Hernández

Doce notas, Madrid RTVE,

El club de Pizzicato,  (entre los minutos 5:30 -11:40)

Doce notas, “¡Sube al desván del Real!”, por Leticia Yustos

Artezblai, “Érase una vez”, por Roger Fariñas

A golpe de efecto, “El desván de los juguetes”, por Estrella Savirón

Otras características del espectáculo

Espectáculo para todo público a partir de 3 años.

Duración: 45 min.

Lengua: Castellano, inglés o francés

Espectáculo con música en directo (piano).

VÍDEOS Y FOTOGRAFÍAS

 

Reportaje en el programa El club de Pizzicato, RTVE (entre los minutos 5:30 -11:40)

Estas fotografías y muchas otras se pueden descargar en Flickr 

 

 

 

 

 

 

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